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Desde que vivo como una rosa

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Cristina llevaba tanto tiempo imaginando el diseño de su jardín. Tenía varias flores desorganizadas, muchas que debían ser trasplantadas y bastantes semillas a las cuales prepararles cobijo. _¿Por qué estás tan pensativa?_ Preguntó Jorge mientras se sentaba un rato al sol. Cristina sin encontrar la razón de su indecisión, le contestó un tanto decepcionada que no había podido comprender, por qué si anhelaba tanto ver el jardín hermoso, no comenzaba de una vez con la labor... _¿Y si solo comienzas y dejas de pensar tanto?_ Quizás su hermano tenía razón...la indecisión era siempre la suma de todos los pensamientos que buscaban controlar que todo quedara perfecto y no perder dinero ni esfuerzos en vano. Hasta llegó a pensar que si las semillas se secaban o podrían, sería solo porque ella no puso suficiente empeño y amor. Cuando Jorge se retiró, la idea de comenzar dejó de ser una idea para dar inicio a la preparación de la tierra. Cristina imaginó que la tierra era como su mente, y se dejó...

Leyendas de Lago Ranco, Chile. (II)

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Los cueros                                                                                               ( Mirna Rudolph) Según cuenta la leyenda de los cueros, hace muchos años atrás...cierto día; doña Ana y doña Ester, planificaron  ir al sector de Trauquén en el Lago Ranco, para enjuagar  lana, ya que el día escogido se avecinaba soleado y prometedor de un buen secado. Para esto prepararon a los niños, guardaron pan amasado, queso, papas, verduras verdes, tomates para ensalada y los hombres terminaron de embarcar un tierno cordero para el asado familiar. El viaje partió muy temprano en un camión cargado con toda la familia, más o menos unas 25 personas, entre abuelos tíos, hermanos y primos. El camino un tanto accidentado y polvoriento no baja...

Me alimento

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  A veces sólo necesitamos descansar; ¡hasta!...de lo que más nos gusta. ¡Sí!, porque nos enfrascamos tanto en lo que hacemos, que la vida quiere sacudirnos con buena onda, o con cosas inesperadas venidas sólo por intuición, aquellas como las tincadas, las ocurrencias, o las ideas locas. Personalmente creo que de pronto me gustan "las tincás", como que casi siempre me traen resultados alegres. Alguna vez me dio la tincá de hablar con mi perrita de un problema serio, porque sentí que ella me daría  la solución al mismo, sus ojos estaban tan atentos al relato, que sólo parecían faltar unas galletas y algo de beber para una tarde de íntimas amigas. Conversamos toda la tarde...con su cola me decía: ¡Continua, continua! Y yo ahí; contándole ¡hasta! lo que a nadie he dicho...De vez en cuando ella me dirigía un ladrido para aportarme alguna idea, yo me reía de su astuto y liberal pensamiento, porque también me contó algunas cosas de su vida que nunca hubiese imaginado. Diana (es así...

Leyendas de Lago Ranco, Chile. ( I )

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  La pisada del diablo                                                                                       ( Mirna Rudolph) Según  cuenta  don Víctor; en Lago Ranco...hace ¡muchos! ¡muchos años atrás! un indígena de la  zona, se encontró cara a cara con el ¡mismo diablo!, pero lejos de asustarse; el indígena sólo se asombraba de lo fanfarrón y orgulloso que era  éste feo diablo. Cansado ya de todas sus mentiras, el astuto indígena, ideó una  forma de dejarlo en  ridículo, ya que éste; sólo sabía jactarse de los grandes poderes que tenía. _¡Mira diablo!_ le dijo con las manos en la cintura   y con los pies muy firmes en el suelo. El diablo se dio vuelta y lo miró con desprecio, sintiéndose superior y más fuerte que el osado lugareño. ...

La señora Fresia

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  Un día cualquiera...en mi peluquería se oyó el sonido envolvente de una agradable reunión. _ ¡¿Cómo está señora Fresia?!_ Saludé en la entrada. _ ¡Muy bien hijita!_ Me decía  entusiasmada la clienta mientras se despojaba de su abrigo un tanto grueso  para la época primaveral, pero muy necesario para su delicado cuerpo. Y continuó diciendo: _¡Bueno, todo lo bien que se puede estar a los 102 años! Tú comprenderás que a estas alturas hay que ponerle mucho empeño a la vida.  _ ¡Claro señora Fresia! ¡En eso estoy  también!_  Yo le aseguraba  que mi ánimo iba en ascenso, aunque la verdad;  muchas veces estuve  en franca merma frente a tan divertida dama.  Me preguntó  aquel día  a viva  voz , sin  la menor  preocupación  del  auditorio en espera:  _Y...¡¿Te divorciaste?!_ Le respondí un tanto confundida, pero también risueña por lo incómodo del momento: _No señora Fresia...¿Por qué me pregunta eso?_...

Me he aturdido con el baile

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  A veces se nos hace tan difícil disfrutar de nuestra felicidad, sentimos que no la merecemos o que debemos conformarnos porque otros sufren en demasía. ¿Qué se puede hacer si la balanza se nos inclina demasiado?...Concluyo que consciencia, ni tanta alegría que parezcamos necios, ni tanta congoja que nos deje sin chispa, porque podemos ser una especie de péndulo  sin cabeza. Si encuentro que alguien está triste...¡Por favor! de qué sirve que llore con él o ella y que vuelva a mi hogar sin fuerzas para los míos y lo que es peor, sin ánimo para mí. Crecí oyendo muchas recomendaciones sobre el amor al prójimo, pero después descubrí que aquel mandamiento proseguía diciendo "como a ti mismo"...y como ése a ti mismo, se nos olvida...desde la desmemoria, no podemos ver el equilibrio de la vida.  Me he aturdido con el baile , en un trance provocado por un canto que no entiendo.  Coja la tierra atenta mis restos mojados con sudor feliz y orgulloso, después de bailar incons...

Lo miré desde arriba

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El perdón, gran prueba... Después de masticar nuestros dolores y decantar las rabietas, aparece la opción de perdonar o no los agravios que tienen diferentes magnitudes. Casi siempre confirmamos muy animadamente: No, si yo ya perdoné, es sólo que a veces me acuerdo y me siento molesta o herida, pero sí; ya perdoné... Mmm...qué se puede decir ante tan elocuente afirmación. Pero está bien, es el paso a paso de  llegar a perdonar sin emoción adherida. Las recomendaciones de terceros nos alientan y nos torturan, porque el perdón tiene ese sentimiento de culpa añadido, ante la opción de estar causándole un dolor a "la", o "el"  causante del perjuicio, o también de estar siendo injustos con nosotros mismos. El proceso es bastante burlesco, porque cuando ya estamos en franca meta, nos envía al punto de partida y sentimos que no hemos perdonado nada...Tropiezan nuestras emociones, destila nuestra alma y el cerebro parece gozar  con el martirio. Perdonar es una sorpresa...¡s...